Una violenta tormenta azotó Francia el pasado 27 de agosto 2026 en la autopista A36, cerca de Besançon en Francia, dejando caer granizos de hasta 8 centímetros que dañaron decenas de vehículos.
Los enormes bloques de hielo rompieron parabrisas y abollaron carrocerías, obligando a cientos de conductores a detenerse. La región se encontraba bajo alerta naranja por tormentas severas.












