Este viernes 6 de noviembre, trabajadores jubilados de Pemex se reunieron a las afueras de la planta ubicada en Rosarito para exigir una mejora en los servicios médicos que reciben, pues denuncian deficiencias por falta de medicamentos, médicos y equipo para atender sus problemas de salud. Algunos de ellos señalan que, después de décadas de trabajo y exposición a sustancias químicas, desarrollaron afectaciones que requieren atención especializada.
Los extrabajadores buscan una solución a sus demandas y señalan que, de no obtener respuesta, podrían persistir los bloqueos en las instalaciones, una situación que podría desencadenar problemas de abastecimiento de hidrocarburos en Baja California.













