Para Héctor Galván, conseguir una silla de ruedas nueva se había convertido en una necesidad cada vez más difícil de alcanzar. Sus problemas de salud habían reducido considerablemente su movilidad y la silla que utilizaba, que además tenía un valor sentimental por haber pertenecido a su madre, ya presentaba daños visibles. Ante esta situación, recibió el apoyo que necesitaba y, con una nueva silla, aseguró que podrá mejorar considerablemente su día a día: “Me va a ayudar demasiado”.










