El jefe de las Fuerzas de Defensa de Uganda, el general Muhoozi Kainerugaba, anunció la detención de Mujurizi Moses, sospechoso de asesinar y consumir los restos de 38 personas entre 2010 y 2025.
Según las acusaciones difundidas por las autoridades, los presuntos crímenes habrían ocurrido en los distritos de Masaka, Ibanda y Kazo, en el suroeste del país.
De acuerdo con los informes de la investigación, el sospechoso presuntamente irrumpía en viviendas armado con machetes y atacaba a familias enteras.
En otros casos, habría engañado a mujeres mediante falsas relaciones sentimentales para luego asesinarlas. También se informó que el hombre había sido detenido anteriormente, pero logró recuperar la libertad tras presuntamente sobornar a funcionarios.
Kainerugaba anunció la captura a través de una publicación en X, en la que prometió un juicio público y afirmó que el acusado sería ejecutado. Sin embargo, las acusaciones deberán esclarecerse durante el proceso judicial y no se han detallado públicamente todas las pruebas ni la identidad de las presuntas víctimas.













