El huachicol fiscal y los negocios millonarios relacionados con el poder pusieron al secretario de Hacienda bajo presión en el Congreso. La oposición presentó cifras sobre las pérdidas y exigió explicaciones claras sobre el contrabando de combustible y el dinero que deja de entrar a las arcas públicas.
Mientras los contribuyentes comunes cumplen con sus obligaciones, legisladores cuestionaron cómo grandes cantidades de combustible pueden entrar de manera ilegal y llegar a las gasolineras. El caso también abrió nuevas preguntas sobre las promesas del gobierno de austeridad y honestidad.