¿Te imaginas ir al médico por una simple acidez y descubrir que tienes un gusano dentro del cuerpo? Eso le ocurrió a una mujer que sentía ardor en el estómago, pero los estudios revelaron algo que no esperaba: tenía un parásito en el esófago, el tubo que conecta la boca con el estómago.
Le extraen un parásito de 35 cm a una mujer
Para descubrir qué estaba pasando, los médicos la durmieron con anestesia general y utilizaron una cámara especial para revisar su aparato digestivo. Durante el procedimiento, encontraron el gusano y lograron extraerlo.
El parásito era un Ascaris lumbricoides, un gusano redondo que puede crecer hasta 35 centímetros, ¡casi lo mismo que una regla escolar! Las personas pueden infectarse al consumir alimentos o agua contaminados con sus huevos diminutos.
¿Pero cómo llega al cuerpo? Después de entrar por la boca, los huevos llegan al intestino. Las larvas nacen, viajan hasta los pulmones y luego suben por las vías respiratorias hasta la garganta. Desde ahí, pueden ser tragadas nuevamente y regresar al aparato digestivo.
Estos gusanos suelen vivir en el intestino delgado, pero a veces se desplazan hacia el estómago o el esófago. Si provocan molestias, es importante acudir al médico para recibir atención y evitar complicaciones.