Un socavón de 10 metros de ancho se abrió el 7 de febrero de 2026 en una calle residencial de São José dos Campos, Brasil. Los bordes colapsan con la lluvia, lo que obligó a evacuar viviendas cercanas y un edificio de 34 departamentos. Expertos señalan que la erosión del subsuelo y la lluvia intensa aumentan estos incidentes en São Paulo.