Los incendios forestales que continúan activos en Canadá mantienen en alerta a varias regiones de Estados Unidos debido al deterioro de la calidad del aire. Con más de 800 incendios registrados, una espesa capa de humo ha cubierto ciudades como Detroit, Nueva York y Toronto, además de extenderse por gran parte de Nueva Inglaterra, lo que ha generado advertencias para la población ante las condiciones atmosféricas.