Imágenes captadas en Lirquén, Chile, muestran casas carbonizadas y humo persistente durante un amanecer brumoso, reflejo de la magnitud de los incendios forestales en la región del Biobío. Desde el 16 de enero de 2026, estos siniestros han provocado la evacuación de más de 50 mil personas y la destrucción de al menos 250 viviendas.