Este domingo del Día del Padre, la Garita de San Ysidro, conocida por su intenso tráfico, presenta una imagen inusual: carriles vacíos y tiempos de espera mínimos. Mientras que la mayoría de los domingos se registran largas filas, hoy se observa una calma sorprendente. ¿La razón? Muchos residentes de Tijuana han optado por celebrar en casa, dedicando tiempo a sus familias en lugar de cruzar a Estados Unidos.