Por los últimos 20 años, el señor Jesús se ha dedicado a hacer el trabajo que muchos no quieren. Tan necesaria como ardua es la labor de recoger la basura de las calles en la ciudad de Tijuana. Aunque está en contacto con los desechos y ante las inclemencias del tiempo, como el calor extremo, él afirma que le gusta hacer lo que hace.