Los habitantes de la península rusa de Kamchatka se convirtieron en los primeros en Rusia en dar la bienvenida al año 2026, gracias a su ubicación geográfica en el extremo oriental del país. Mientras gran parte del mundo aún despedía 2025, esta región ya celebraba con fuegos artificiales, reuniones familiares y tradiciones locales. Kamchatka marca el inicio del calendario festivo, recordando cómo los husos horarios determinan quién celebra primero el Año Nuevo.