La casa de los Tubos en Guadalupe, Nuevo León, es una enorme estructura de concreto con forma cilíndrica fue construida, según la leyenda, por un padre que pensó en su hija quien tenía discapacidad motriz y utilizaba silla de ruedas.
Con el paso del tiempo, tras el accidente de la niña en la casa, los relatos de personas indican escuchar llantos, risas infantiles y el sonido de una silla.