Los apagones que se han registrado cada vez con mayor frecuencia en distintos puntos de Tijuana ya no representan solamente horas sin electricidad: para comerciantes locales, también significan dinero perdido y productos que terminan en la basura. Reportes recientes documentan afectaciones en negocios de diferentes zonas de la ciudad, desde alimentos echados a perder hasta equipos dañados y reducción en las ventas.