En mayo de 2025, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y quien entonces era su esposo, Carlos Torres Torres, hicieron público que Estados Unidos había revocado sus visas. En aquel momento, no se dio a conocer oficialmente el motivo.
Más de un año después, el contexto cambió: el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Carlos Torres y lo señaló por presuntos vínculos con una red relacionada con el Cártel de Sinaloa, además de atribuirle el uso de influencia política para facilitar actividades del grupo en Baja California.
El nuevo señalamiento no permite afirmar, por sí solo, qué información conocían las autoridades estadounidenses en mayo de 2025 ni qué motivó exactamente la revocación de las visas. Sin embargo, sí coloca aquel episodio dentro de un escenario distinto y abre interrogantes sobre qué investigaciones estaban en curso, qué se sabía entonces y cuándo comenzaron a documentarse los señalamientos contra Torres.