El lado brasileño de las Cataratas del Iguazú quedó bajo la fuerza de una crecida extraordinaria, con un caudal que cubrió las pasarelas hasta hacerlas prácticamente desaparecer bajo el agua. Las imágenes muestran la magnitud del fenómeno natural y cómo el volumen del río transformó uno de los paisajes turísticos más conocidos de Sudamérica.













