Lo que prometía ser una fiesta beisbolera en Campeche terminó convertido en un inesperado concierto de abucheos. Durante el arranque oficial del equipo local, la gobernadora Layda Sansores recibió un “cálido” recibimiento por parte del público, que no dudó en marcar el ritmo desde las gradas.
Entre aplausos… pero de otro tipo, la escena dejó claro que, al menos esa noche, el verdadero home run fue de realidad, por más que algunos intentaran mandar la jugada al terreno de la inteligencia artificial.