Cientos de aficionados del armado de bloques de construcción se reunieron para convivir y compartir tanto colecciones como actividades didácticas para toda la familia en la zona centro. Lo que para muchos inicia como un simple juego, puede convertirse en una verdadera obra de arte, construida pieza por pieza. demostrando que la creatividad no tiene límites cuando se trata de transformar. En una época en donde vivimos rodeados de pantallas, este tipo de actividades recreativas surgen como esta posibilidad de poder expresar las emociones y sobre todo como un método de convivencia.