En las colonias de Tijuana que ya han sufrido deslizamientos y daños estructurales, crece la preocupación ante la posibilidad de que incluso una lluvia ligera provoque nuevas afectaciones. El fenómeno de El Niño podría traer lluvias intensas, fuertes vientos e inundaciones entre diciembre y enero de 2027, un panorama que llevó a las autoridades a emitir una declaratoria de emergencia y desastre natural para la ciudad. Entre los puntos de mayor preocupación se encuentran las zonas con deslizamientos activos, donde el terreno podría continuar desplazándose. Uno de los casos más delicados es Lomas del Conjunto Residencial, donde decenas de viviendas ya han colapsado y sus habitantes permanecen ante el riesgo de nuevas afectaciones.













