Un fuerte terremoto en la falla de San Andrés no significaría que todo México sufriría daños. Sin embargo, debido a la cercanía con este sistema tectónico, algunas zonas del noroeste del país podrían experimentar movimientos importantes, especialmente Baja California.
¿Por qué Baja California sería el estado más expuesto?
Baja California tendría la mayor exposición por su ubicación cercana al sistema de fallas de San Andrés y a otras estructuras tectónicas relacionadas. Una de las zonas que concentra mayor actividad sísmica es el Valle de Mexicali, donde se localizan fallas como Imperial y Cerro Prieto.
Un antecedente ocurrió el 4 de abril de 2010, cuando un terremoto de magnitud 7.2 sacudió el norte de Baja California y estuvo relacionado con la falla de Cerro Prieto. El movimiento fue percibido en ciudades como Mexicali, Ensenada, Tecate y Tijuana, además de algunas localidades de Sonora.
Este evento demuestra que un terremoto de gran magnitud en el noroeste puede sentirse a cientos de kilómetros del epicentro, aunque los efectos dependen de la intensidad y de las características del terreno.
¿Sonora también podría sentir los efectos de un gran sismo?
Aunque la falla de San Andrés no atraviesa directamente Sonora, un terremoto importante en el noroeste podría generar movimientos perceptibles en algunas zonas de este estado.
Esto se debe a la actividad tectónica del Golfo de California y a la presencia de otras fallas que forman parte de una región con constante movimiento de las placas tectónicas. Por esta razón, Baja California, Baja California Sur y el noroeste de Sonora son zonas donde la actividad sísmica merece especial atención.
La intensidad que se sentiría en cada lugar dependería principalmente de la magnitud, profundidad y ubicación exacta del terremoto.
¿Un terremoto en San Andrés podría afectar a todo México?
No. Un terremoto en la falla de San Andrés no provocaría automáticamente daños en todo el territorio mexicano. El impacto más fuerte se concentraría cerca del área donde ocurriera la ruptura y, en general, disminuiría conforme aumentara la distancia.
Por su ubicación, Baja California tendría una exposición considerablemente mayor que entidades del centro y sur del país. Aun así, no existe una forma científica de determinar cuándo ocurrirá un gran terremoto en la falla ni de establecer una fecha para el llamado “Big One”.
Entre los grandes terremotos históricos relacionados con la falla se encuentra el de Fort Tejon, ocurrido el 9 de enero de 1857, con una magnitud estimada de 7.9. También destaca el terremoto de San Francisco del 18 de abril de 1906, igualmente estimado en 7.9.
La falla de San Andrés está dividida en diferentes segmentos y forma parte de una amplia red tectónica. Por ello, hablar de un terremoto en esta zona no significa que toda la falla vaya a romperse al mismo tiempo. La prevención, los protocolos de emergencia y la preparación siguen siendo fundamentales para reducir riesgos en las regiones sísmicamente activas.
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