El 27 de marzo de 1964, un terremoto de magnitud 9.2 golpeó Alaska y generó un tsunami que cruzó el Océano Pacífico. El movimiento, que comenzó a unos 25 kilómetros de profundidad y duró 4.5 minutos, sigue siendo el más potente registrado en la historia de Estados Unidos y el segundo más fuerte del mundo, solo detrás del terremoto de Chile de 1960, según información del USGS.
Horas después del tsunami en Alaska, Ensenada recibió una advertencia de que una ola gigante estaba en camino a la ciudad.
@arquelogiaurbanaensenada 🌊 El día que Ensenada creyó que un tsunami la iba a destruir El 27 de marzo de 1964, un poderoso terremoto de magnitud 9.2 sacudió Alaska, desencadenando un tsunami que cruzó el Océano Pacífico. Horas después, una alerta llegó a Ensenada y el rumor se extendió rápidamente por toda la ciudad: una enorme ola venía en camino. Lo que siguió fue una de las escenas más impactantes de la historia local. Miles de personas abandonaron sus hogares, cerraron negocios y buscaron refugio en los cerros. Familias enteras observaban desde las alturas, convencidas de que el mar podría arrasar el puerto en cualquier momento. Se decía que las olas llegarían hasta el centro de la ciudad. El miedo era real y la incertidumbre también. Aunque el tsunami sí provocó cambios en el nivel del mar dentro de la bahía, la devastadora ola que muchos esperaban nunca llegó. Sin embargo, el recuerdo de aquella jornada quedó grabado para siempre en la memoria de quienes la vivieron. Fue el día en que Ensenada se preparó para enfrentar al océano. 📸 ¿Tus padres, abuelos o algún familiar te contaron dónde estaban cuando se anunció aquel maremoto de 1964? Comparte sus recuerdos en los comentarios.
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Esta advertencia generó tanto miedo, que miles de personas abandonaron sus hogares, cerraron negocios y familias enteras huyeron a los cerros para observar desde las alturas, convencidas de que el mar podría arrasar el puerto en cualquier momento y de acuerdo con testimonios, alcanzaría hasta el centro de la ciudad.
Testimonios señalan que recibieron alertas de soldados sobre la llegada de un maremoto, se decía que olas llegarían hasta el centro de la ciudad pero aunque el tsunami sí provocó cambios en el nivel del mar dentro de la bahía, la conocida según testimonios como ´ola marina´, gigante y devastadora nunca llegó, y el momento quedó grabado en la memoria de quienes estuvieron presentes ese día.
