La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha sido criticada por abandonar a los colectivos que buscan desaparecidos. Con más de 24,000 personas sin localizar y un 90% de impunidad, las familias enfrentan solas el peligroso trabajo que el Estado debería garantizar, evidenciando la falta de apoyo oficial.