En Tijuana existen aproximadamente 10 mil comercios ambulantes de comida, situación que ha generado preocupación entre el sector restaurantero de la ciudad. De acuerdo con empresarios del ramo, los establecimientos formales deben pagar alrededor de 100 mil pesos en trámites, permisos y documentación, por lo que consideran que existe una competencia desigual y han solicitado mayor regulación para este tipo de negocios.