Aunque autoridades del IMSS en Baja California aseguran que el abasto de medicamentos alcanza un promedio del 96%, derechohabientes señalan una realidad distinta al momento de surtir sus recetas. En algunos casos, aseguran que terminan sus visitas a las clínicas con las manos vacías y deben comprar los medicamentos por fuera, incluso a precios mucho más elevados. La falta de medicinas representa un problema para pacientes que, en teoría, deberían recibirlas como parte de sus derechos como derechohabientes.












