Una brillante bola de fuego cruzó el cielo de varios países europeos la noche del 8 de marzo. El fenómeno fue observado en Alemania, Países Bajos, Bélgica, Francia y Suiza. De acuerdo con la International Meteor Organization, se trató de un meteorito visible incluso al atardecer. Un fragmento impactó el techo de una vivienda en Koblenz sin provocar personas lesionadas.