Mexicali es considerada una zona de alto riesgo sísmico, con un promedio de entre seis y siete movimientos telúricos por día, muchos de ellos imperceptibles. Aunque la mayoría de los sismos son de baja magnitud, las autoridades cuentan con mapas de peligros y planes de emergencia.
Sin embargo, los ciudadanos señalan que, pese a la teoría y la preparación, en el momento de un terremoto real, el miedo y la confusión suelen superar cualquier protocolo.