Durante pruebas de motores en Cabo Cañaveral, Florida, el cohete New Glenn de Blue Origin explotó tras una anomalía en el sistema de propulsión. La empresa informó que no hubo personas lesionadas y que todos los trabajadores fueron puestos a salvo. El incidente destruyó parte de la infraestructura de pruebas y provocó una investigación técnica para determinar las causas exactas del fallo.