La artista japonesa Yayoi Kusama murió el 14 de agosto de 2026 a los 97 años en un hospital de Tokio.
Nacida en Matsumoto en 1929, Kusama se convirtió en una de las figuras más reconocidas del arte contemporáneo. Su obra estuvo marcada por lunares, redes de colores y patrones repetitivos, inspirados en las alucinaciones visuales que experimentó desde niña.
En la década de 1960 alcanzó reconocimiento en la escena de vanguardia de Nueva York y posteriormente creó algunas de sus obras más famosas, entre ellas las “Infinity Rooms”, instalaciones inmersivas que utilizan espejos y luces para crear la sensación de espacios infinitos.
A lo largo de su carrera, Kusama expuso en importantes museos internacionales y colaboró con marcas como Louis Vuitton.
La artista continuó trabajando y pintando diariamente en Tokio hasta sus últimos años, dejando una influencia duradera en el arte contemporáneo y la cultura popular.













