Cruzar de Tijuana a Estados Unidos va más allá de hacer fila y mostrar la visa, la Green Card o la tarjeta SENTRI.
Al llegar a la garita, los agentes de CBP realizan entrevistas rápidas pero clave: evalúan tu actitud y preguntan tu nacionalidad, motivo del viaje y tiempo de estancia en Estados Unidos.
Una sola respuesta dudosa sobre tu trabajo o tu destino, especialmente si requieres el formulario I-94, puede encender las alarmas y poner en riesgo tu estatus migratorio.
Además de una inspección en modo de una charla breve, los oficiales combinan tecnología avanzada como rayos X y cámaras con binomios caninos para revisar a fondo el caninos para revisar a fondo el interior y exterior de los vehículos.
La inspección ocurre en cajuelas, asientos y la parte baja de los autos para detectar armas, drogas o personas ocultas, previniendo también que los conductores sean víctimas de las llamadas “mulas ciegas”.
¿Qué están buscando realmente los agentes de CBP en tu vehículo y tus pertenecías?
Además de contrabando pesado, la revisión abarca mercancías cotidianas y dinero. Si llevas plantas, alimentos no permitidos o animales sin declarar, te arriesgas a multas severas.
Lo mismo ocurre con el efectivo: transportar más de 10,000 dólares sin notificarlo formalmente a las autoridades aduanales es motivo directo de retención e investigación.
Por si fuera poco, el control fronterizo llega hasta tu vida digital. Los agentes de CBP tienen la facultad de revisar celulares, tabletas y computadoras en busca de mensajes, fotos o archivos que sugieran fraude migratorio o empleo ilegal en EE. UU.
Un simple texto en tu teléfono puede definir si cruzas la frontera o te regresan a México.