La tripulación de Artemis II ajustó cámaras de la cápsula Orion para registrar imágenes de la Tierra, captando también la expulsión de residuos líquidos. En el vacío, estos se congelan de forma inmediata, generando partículas visibles. La NASA explicó que en esta misión corta se liberan desechos en lugar de reciclarlos como en la Estación Espacial Internacional.