La NASA tuvo que poner fin al intento de salvar uno de sus telescopios espaciales. El Observatorio Neil Gehrels Swift, que lleva más de 20 años estudiando algunos de los fenómenos más violentos del universo, continúa perdiendo altura y ahora se dirige hacia su eventual reentrada en la atmósfera terrestre.
¿Por qué la NASA no pudo salvar al telescopio Swift?
Para intentar rescatarlo, NASA contrató a Katalyst Space, que desarrolló una pequeña nave robótica llamada LINK. La misión era particularmente ambiciosa: LINK debía encontrarse con Swift, acercarse hasta él, sujetarlo mediante sus brazos robóticos y utilizar sus propios propulsores para elevar la órbita del observatorio.
El problema apareció después del lanzamiento de LINK, ocurrido el 3 de julio de 2026. La nave comenzó a presentar dificultades con su sistema de control de actitud, lo que provocó que perdiera estabilidad y comenzara a girar. Dos de sus tres ruedas de reacción dejaron de funcionar y también se detectaron problemas en parte de su sistema de propulsión.
Aunque los equipos lograron reducir la velocidad de giro y posteriormente actualizaron el software para recuperar parte del control de LINK, los problemas terminaron impidiendo que la nave pudiera realizar con seguridad la maniobra principal de captura.
Después de semanas intentando recuperar la misión, NASA y Katalyst determinaron el 19 de agosto que LINK ya no intentará capturar ni elevar el telescopio Swift.
La nave, sin embargo, no será abandonada de inmediato. Los equipos planean utilizarla para realizar maniobras de aproximación y operaciones de proximidad con Swift, con la finalidad de recopilar información que pueda ayudar a desarrollar futuras tecnologías de servicio y reubicación de satélites.
¿Cuándo caerá el telescopio Swift?
Con el rescate cancelado, Swift continuará descendiendo y se espera que reingrese a la atmósfera terrestre a finales de 2026. NASA no ha establecido una fecha exacta para la reentrada, debido a que esta depende de factores como la actividad solar y las condiciones de la atmósfera.
Durante su reentrada, gran parte del observatorio se calentará y se desintegrará debido a la fricción con la atmósfera.