En el Canal de Panamá existen unas máquinas conocidas como “mulas”, que ayudan a controlar el paso de enormes barcos por las esclusas.
Aunque su nombre recuerda a un animal de carga, en realidad son locomotoras eléctricas que circulan sobre rieles y mantienen las embarcaciones centradas para evitar que choquen contra los muros.
Estas máquinas se conectan a los barcos mediante cables de acero y trabajan de forma sincronizada. Su nombre hace referencia a los animales que antiguamente transportaban mercancías a través del istmo de Panamá.













