Rubén Sandoval Chávez, señalado como operador político de Julieta Ramírez en Baja California, reconoció antecedentes judiciales en Estados Unidos relacionados con tráfico de sustancias ilícitas. Tras difundirse la información, calificó los señalamientos como parte de una presunta “guerra sucia”. El caso ha generado cuestionamientos sobre los perfiles que forman parte de estructuras políticas de Morena en Baja California.