El caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, vuelve a generar un fuerte oleaje político. Y es que desde hace años los partidos de oposición han denunciado presuntos malos manejos por parte de funcionarios de Morena, señalando irregularidades, falta de transparencia y posibles vínculos con el narcotráfico, los cuales hoy cobran mayor relevancia ante el contexto actual.