Un pasajero de 61 años vivió momentos de tensión durante un vuelo de Ryanair entre Grecia y Alemania, luego de que fragmentos desprendidos de un motor dañado impactaran una ventana de la cabina. El cristal se rompió parcialmente y el hombre sufrió quemaduras por fricción. Reportes indican que estuvo cerca de ser arrastrado hacia la abertura antes de que la situación fuera controlada.