¡Ni a cuál irle! El Cabildo parecía más una mesa de debate de un programa de chismes que un espacio para atender los asuntos públicos. El alcalde morenista Jacobo Rodríguez y un regidor pasaron de los reclamos a los insultos, mientras los ciudadanos y temas como las compras municipales quedaban en segundo plano. Mucho intercambio de palabras, pero ¿dónde quedaron las respuestas?













