El incremento en el consumo de fentanilo en Tijuana ha generado una alerta por falta de recursos para atender la sobredosis. Esta problemática se ha agravado en los últimos años, representando un reto crítico para la salud pública ante la insuficiencia de insumos médicos como el naloxona para salvar vidas. De acuerdo con organizaciones civiles, ante la falta de cifras oficiales, se tiene un subregistro de 900 sobredosis en los últimos dos años.