El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, permanece en el ojo del huracán luego de que se dieran a conocer nuevos señalamientos que lo relacionan con el crimen organizado. Lejos de disminuir, las acusaciones han ido en aumento desde el pasado 29 de abril, intensificando el debate en la opinión pública.