Durante gran parte de la primera mitad del siglo XX, Mexicali tuvo más población que Tijuana gracias al auge agrícola del Valle de Mexicali impulsado por el cultivo de algodón y los sistemas de riego que atrajeron a miles de trabajadores.
En ese momento Tijuana todavía era un poblado pequeño, hasta el año 1960 cuando el turismo y la cercanía con California convirtieron a Tijuana en un polo de migración y desarrollo económico.