Las condiciones climáticas están pasando factura. En Tijuana, la presencia de fuertes vientos ha generado preocupación entre la población por un posible aumento en enfermedades gastrointestinales.
Ante este escenario, muchos tijuanenses han optado por evitar consumir alimentos en puestos callejeros, debido al temor de sufrir molestias estomacales relacionadas con la exposición de los alimentos al polvo y contaminantes.