Tras lo sucedido el domingo 22 de febrero en distintas partes de Baja California, las calles de Tijuana amanecieron al día siguiente prácticamente vacías, ya que distintos comercios abrieron sus puertas más tarde de lo habitual o en todo caso decidieron operar. Con la transición a la modalidad en línea de las clases, más de 620 mil alumnos en todo el estado no asistieron a sus planteles dejándolos vacíos.