Los apagones y las altas temperaturas complican las actividades de una escuela comunitaria de Tijuana, donde la falta de electricidad afecta tanto las condiciones para el aprendizaje como el bienestar de los estudiantes. Entre las consecuencias reportadas están alimentos echados a perder y afectaciones a equipos de cómputo y otros aparatos, lo que dificulta el funcionamiento cotidiano del plantel.