Una reciente actualización médica internacional sin precedentes ha cambiado la manera en que especialistas atienden el síndrome de ovario poliquístico, una condición hormonal que afecta a más de 170 millones de mujeres en el mundo. Esto no es de un trabajo reciente, se tiene trabajando años en el cambio de nombre precisamente para concientizar más a la mujer que no solamente es una cuestión del quiste de ovario, sino que esto involucra una serie de cambios que hay que hacer, algunos problemas metabólicos, problemas endócrinos.