El tifón Bavi tocó tierra en el este de China durante la noche del viernes, acompañado de fuertes vientos y alto oleaje en la costa.
El fenómeno llegó a la provincia de Zhejiang, después de pasar por el norte de Taiwán y algunas islas del sur de Japón.
Ante esta situación, las autoridades activaron medidas preventivas por el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y desbordamiento de ríos.
Más de 1.7 millones de personas fueron evacuadas en Zhejiang, principalmente en la ciudad de Wenzhou. Se suspendieron clases, actividades laborales, transporte y eventos al aire libre.
Además, más de 400 vuelos y decenas de trenes fueron cancelados debido a las condiciones climáticas.
Se espera que Bavi pierda fuerza mientras avanza hacia el noroeste del país.