Escenas devastadoras se viven en Cebú, Filipinas, tras el paso del tifón Kalmaegi, que azotó la región con intensas lluvias y potentes ráfagas de viento. Las calles quedaron completamente inundadas, numerosas viviendas fueron destruidas y decenas de familias resultaron desplazadas.
Las autoridades locales trabajan en tareas de rescate y evaluación de daños mientras se teme que el número de afectados continúe en aumento.