La mañana del 23 de febrero, Tijuana registró baja circulación vehicular en distintas zonas. Escuelas informaron el cambio temporal a clases en línea y algunas empresas anunciaron suspensión de actividades.
Las medidas se dieron tras movilizaciones violentas ocurridas en la ciudad durante horas previas. A pesar de ello, el transporte público mantiene su operación habitual, según reportes locales.