Este 5 de junio, el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos mantiene una alerta de tormenta geomagnética categoría G3, considerada fuerte, tras una intensa actividad registrada en el Sol durante los últimos días.
La tormenta emite tres llamaradas solares
El fenómeno se originó después de que nuestra estrella emitiera tres poderosas llamaradas solares, entre ellas una de categoría X, la más intensa dentro de la escala utilizada por la NASA. Estas explosiones provocaron una eyección de masa coronal (CME), una enorme nube de plasma y partículas cargadas que viajan por el espacio a gran velocidad y pueden interactuar con el campo magnético terrestre.
Aunque las autoridades científicas señalan que no existe riesgo directo para la salud de la población, sí podrían registrarse afectaciones en diversos sistemas tecnológicos. Entre los principales efectos destacan intermitencias en redes eléctricas, problemas en satélites, fallas temporales en sistemas GPS y alteraciones en comunicaciones por radio.
Además, la tormenta geomagnética podría favorecer la aparición de auroras boreales en latitudes inusualmente bajas, incluso en zonas del norte y centro de Estados Unidos. Estos espectáculos luminosos se producen cuando partículas solares chocan con los gases de la atmósfera terrestre, generando colores verdes, rojos y violetas que iluminan el cielo nocturno.
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