Durante la tormenta de hielo registrada el 25 de enero de 2026 en Franklin, Tennessee, líneas eléctricas cubiertas por una gruesa capa de hielo comenzaron a arquearse y lanzar chispas entre árboles completamente congelados.
La escena evidenció el grave riesgo para la infraestructura eléctrica, luego de que la acumulación de hasta 0.75 pulgadas de hielo en el centro del estado provocara más de un millón de cortes de energía.