El 23 de febrero de 2026, Queens, Nueva York, vivió una intensa tormenta de nieve que acumuló rápidamente hasta 24 pulgadas, incluyendo casi 20 pulgadas en Central Park. Autos quedaron sepultados y la visibilidad se redujo a niveles cercanos a cero. Este evento se considera uno de los mayores registros de nieve en la ciudad.