Las condiciones cálidas y secas, sumadas a una ola de calor récord, provocaron que la tormenta de polvo más grande en años azotara el interior de Nueva Gales del Sur, en Australia.
De acuerdo con los reportes, una marea de polvo rojizo se adentró en Broken Hill y avanzó hacia el este por más de 100 kilómetros, reduciendo la visibilidad y cubriendo la zona con una densa capa de partículas.